viernes, 31 de diciembre de 2010

Cuando te conocí

Cuando te conocí fui la persona más feliz del mundo. Fue un sábado 13 de junio en el que celebrábamos el primer año de la comunidad. Sabia que estarías presente porque con los chicos habías formado una amistad muy grande y eso hacia que cada día que pasará te agarremos más cariño. Sabia que irías y esa fue - tal vez - el motivo principal por el cual decidí participar en ese aniversario y por el cual decidí bajar por primera vez a una de las reus, a parte, claro debe de estar, de que yo quería bajar a las reus y de que si queria participar en el primer aniversario porque sentía la comunidad muy mía al haber estado casi desde el princio, primero por el chat.

Aquel día llegaste muy noche teniendo en cuenta que todo comenzaba en la tarde, pero tú, querida Giani, llegaste junto con la inolvidable Gachi ya de noche comprobando que es muy cierto eso de que las personas importantes se hacen esperar. Fue cuando te vi que sentí que todo el amor platónico que sentía por ti - y que aun siento por ti - se multiplicaba por varios millones de euros haciendo que me pierda en la inmensa alegría de tenerte tan cerca de mi saludando a todo el mundo mientras esperaba mi turno y mientras esperaba que alguien te diga que el lokopanda que te paraba fastidiando con su absurdo panda panda panda estaba entre la multitud de asistentes viéndote fijamente muy embobado por tu presencia.

Hasta que por fin llegó mi turno y por fin pude saludarte y por fin pude conocerte y por fin pude hablar contigo en vivo y en directo. Me dijiste cosas muy lindas mientras me sentía como una estrella de cine al que le tomaban miles de fotos - y eso era porque nos estaban fotografiando de sobre manera, aunque ahora solo existían solo un par de fotos de esa ocación -. No se que tan amigo tuyo me consideres, pero con que me consideres aunque sea una pisca es suficiente para mi porque tienes millones de personas a las cuales también considerar. Aquella noche bailamos y te veia mucho y me sentía nervioso porque no sabia que NO DECIR para no causarte mala impresión y para no aburrirte, a lo mejor por eso hablamos poco pero aun así lo poco que hablamos fue mutlipicado por la cantidad interminable de alegría que me diste con tu presencia.

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